Preguntas Frecuentes



¿Puedo recuperar las cenizas de mi mascota?

Si, existen dos modalidades de incineración:
1- Incineración individual, donde se incinera un cuerpo solo y tras la misma se recuperan las cenizas resultantes para entregárselas a su dueño.
2- Incineración colectiva, donde se incineran varios cuerpos al mismo tiempo, en este caso no se entregarían las cenizas.


¿Puedo presenciar la incineración de mi mascota?

Si, siempre que se trate de una incineración individual con recuperación de las cenizas de su mascota.


¿Cómo se me entregan las cenizas de mi mascota?

Tras el proceso de incineración los restos se procesan y se transforman en cenizas que son introducidas en el interior de una urna para ser entregadas a su propietario. Las cenizas las enviamos a la clínica veterinaria donde se recogió la mascota.
Las cenizas se acompañan de un documento de incineración que acredita que su mascota ha sido incinerada correctamente en nuestras instalaciones.


¿Qué garantías tengo de que mi mascota ha sido incinerada?

A cada mascota que se incinera en nuestra empresa se le hace un documento de incineración, firmado por Clemente García Tovar, veterinario responsable de las buenas prácticas de manejo en el proceso de incineración.
En el documento se reflejan los datos identificativos de la mascota y certifica que la mascota ha sido incinerada en nuestras instalaciones.
Solicite siempre el documento de incineración, firmado por empresa autorizada, pues es la garantía que tiene usted de que el manejo y la incineración del cadáver de su mascota han sido los correctos. Desconfié de las empresas que no ofrecen dicho documento por su servicio.


EL DUELO

El duelo es la manifestación de la angustia, la pena y el dolor que conlleva la muerte de un ser querido (persona o mascota).
El duelo es necesario y saludable psicológicamente.
Es importante exteriorizarlo y liberar estas sensaciones desde nuestro interior, sentimientos de los que no hay que avergonzarse.


LA EUTANASIA

Es el procedimiento clínico que permite poner fin al sufrimiento, a la agonía o a la mala calidad de vida por el padecimiento de una enfermedad intratable, de una manera digna y humanitaria.
La decisión es difícil y siempre debe ser tomada bajo el asesoramiento de su veterinario.
La eutanasia conlleva la administración de fármacos que van a ofrecer analgesia (abolición del dolor), sedación (relajación sensorial y muscular) y anestesia (perdida de la consciencia) a su mascota y por lo tanto solo la puede llevar a cabo un veterinario.
Si se le plantea esta decisión déjese asesorar por un profesional veterinario, háblelo en familia y siempre valore por encima de todo el bienestar de la mascota.